Esta es la historia de la primera y última vez que me enamoré. A veces pienso que todo lo que te quise de algo habrá valido. Y no me jode por los sueños, me jode por los inviernos que parecían primaveras. Ningún amor de verano podrá darte el calor que yo te daba en invierno. Y aunque te eche de menos a morir, hay amores eternos que duran lo que dura un invierno. Sigo hablando de sus ojos cuando me preguntan por mi color favorito. Desde el día que se fue la vida sigue como las cosas que no tienen mucho sentido.

miércoles, 4 de enero de 2012

Me siento fatal.


Os voy a contar lo que siento ahora mismo, la foto lo dice todo. Siento que le quiero mucho, eso lo tengo seguro. Siento que voy a perder muchas oportunidades esperándole. Que soy una tonta por quererle, que él nunca me querrá ni la mitad. Que ni siquiera le gusto, soy solo fruto de su bipolaridad. No le tengo, siento que se me va de las manos. Que es libre aunque esté conmigo y que irremediablemente lo perderé. Si no es este sábado, será el siguiente. Si me engaña ni siquiera me enteraré. Me siento echa una mierda y lo peor es que peor me sentiré cuando esté con otra. Cuando encuentre a esa otra, a esa mitad que todos tenemos perdidos en alguna parte de este mundo. Esa que le haga sentar la cabeza. Por la que no le cueste ningún trabajo ser fiel. Esa no soy yo. Pude pensar que sería, pero me di cuenta de que no. Porque constantemente estoy intentando ser perfecta, no meter la pata. Siempre queriendo gustarle, siempre con miedo. Yo creo que aunque crea que es él, no es. Debería poder ser yo misma, sin miedos a no gustarle. Lo que necesito es alguien que me entre por los ojos y me robe el corazón.

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